Noticias

Miguel Reynes, consejero y CIO de RIU Hotels & Resorts, refuerza con su participación el compromiso de la compañía hotelera con Connect’Up Youth y con el impulso al talento emprendedor joven.

Connect'UP 2026

«La juventud es en quién debemos apoyarnos para expandirnos»

Miguel Reynés, consejero y CIO de RIU Hotels & Resorts, reivindica el valor del talento joven en un sector turístico cada vez más condicionado por la innovación, la tecnología y la capacidad de convertir nuevas ideas en soluciones viables

Miguel Reynes, consejero y CIO de RIU Hotels & Resorts, defiende una visión del talento joven alejada del entusiasmo vacío y mucho más cercana a la capacidad de ejecución. En un sector turístico sometido a una transformación tecnológica constante, considera que las nuevas generaciones pueden aportar miradas distintas, nuevas herramientas y una mayor disposición a cuestionar procesos consolidados.

RIU Hotels & Resorts vuelve a colaborar este año con Connect’Up, el concurso de emprendimiento balear impulsado por Grup Serra y patrocinado por CaixaBank. Lo hace, en concreto, en la categoría Youth, concebida para acercar el talento joven al conocimiento, la experiencia y las exigencias reales del entorno empresarial. Para Reynes, emprender sigue dependiendo menos de tener una buena idea que de estar dispuesto a convertirla en realidad.

—¿Qué busca RIU Hotels & Resorts en los jóvenes que participan en Connect’Up Youth?
—Cuando se trata de emprender, lo que se valora es la actitud, las ganas, además de las ideas, originalidad y viabilidad de los proyectos. Tener una idea no es difícil, esforzarse y demostrar ganas para hacerla realidad es otra cosa, pues requiere conocimiento, tenacidad, metodología y sobre todo esfuerzo. Esto es lo que valoramos además de la iniciativa en sí: lo que está dispuesto a hacer el emprendedor para llevar a término e implementar esa idea.

—¿Qué aporta el talento joven a una empresa como RIU Hotels & Resorts?
—Principalmente frescura de ideas. Nuevas maneras de abordar problemas conocidos, alternativas a enfocar la resolución de procesos utilizando tecnologías y maneras inexistentes en la compañía, que luego serán o no viables de cara a su implementación. Los jóvenes (al menos los que nos interesan) deben de aportar alegría y energía, aunque carezcan de experiencia y paciencia. La combinación de perfiles jóvenes con gente más adulta no parece una mala fórmula.

—En la edición anterior hablaba de la importancia de la actitud. ¿Sigue siendo el factor diferencial frente a los conocimientos?
—Sin ninguna duda. En la muy manida fórmula del éxito, la actitud multiplica y el resto suma. Se ha dicho siempre que el que quiere puede. Yo sólo matizaría lo que significa querer: querer de verdad, demostrando cuánto me importa lo que quiero conseguir y esforzándome para ello. El talento es deseable pero las ganas son imprescindibles.

—¿Qué tipo de perfiles profesionales necesitará una compañía hotelera en los próximos años?
—Gente con energía, con ganas, educación (en el sentido amplio de la palabra, no sólo aptitudes adquiridas sino que entiendan el fundamento del negocio, el servicio) y que crean que su función en la sociedad es la de intentar mejorar los procesos utilizando la tecnología existente pero sin olvidar la vocación de servicio que rige en la hostelería. Todas las iniciativas que se enfoquen en hacer más humanos y eficientes los procesos tendrán cabida en nuestra compañía.

—La expansión internacional obliga a adaptarse a mercados y culturas diferentes. ¿Qué papel juega el talento joven en ese proceso?
—Los jóvenes son por definición inquietos, flexibles. La juventud significa atrevimiento, ganas de conocer, de descubrir. A los jóvenes se les permite (incluso a veces se les exige) que hagan cosas sin pena de equivocarse. Deben atreverse, aunque ello conlleve cometer errores. Y eso no se consigue desde el inmovilismo. Por ello la gente joven es especialmente indicada a moverse alrededor del mundo, de ir creciendo con la compañía en aquellos destinos donde a alguien más mayor, más asentado, no le apetecería ir. La juventud es en quién debemos apoyarnos para expandirnos, claro está, convenientemente formada en los procesos y métodos que queremos implantar.

—¿Qué características comparten los proyectos jóvenes que tienen más potencial?
—Que son novedosos y que no hubieran sido siquiera planteados de no ser por un programa como este.

—¿Qué papel tienen hoy la innovación y la tecnología en el futuro del sector turístico?
Juegan un papel fundamental, como en el resto de sectores o industrias. Hoy en día la digitalización significa aplicar tecnología a procesos que se realizan de cualquier otra manera no automatizada. Y la ventaja que tenemos es que la velocidad en la que se desarrolla la industria es inalcanzable, tanto por los legisladores como por las empresas que las utilizan. Buscar la manera de eficienciar los procesos incluso de hacer tareas de menos valor añadido utilizando la tecnología es una de las funciones más interesantes de la actualidad en las empresas.

—La tecnología está transformando la experiencia del cliente. ¿Dónde ve las mayores oportunidades para los jóvenes emprendedores?
—Como no podía ser de otro modo en el uso de la inteligencia artificial en el sector. No sólo para construir o mantener un chatbot inteligente que resuelva dudas a potenciales clientes sino al trabajo de fondo de identificación, depuración, organización y gobernanza de los datos que se utilizan para los mismos. Hay que trabajar la información para disponer del ecosistema de datos necesario para entrenar los modelos que acabarán trabajando por nosotros, sea en turismo o en cualquier otro sector. Y luego ya se construirán agentes, se alterarán los procesos pensando en éstos, se orquestarán los mismos y se construirán MCP´s que tiren de nuestras API´s… Nos espera un futuro inmediato apasionante, contando con la tecnología como un conjunto de herramientas más para dar servicio.